Crise informativa dos grandes medios de comunicación
A actual situacion de crise deixa ben a vista a crise dos medios informativos hexemonicos e fai necesarias outras formas criticas de informar e comunicarnos.
Os grandes medios informativos centraronse en comunicar masivamente os anuncios oficiais das midas do Goberno de Zapatero fronte a crise. Sen embargo, estas midas demostraronse insuficientes e o malestar social aumenta cada dia que pasa, facendo urxentes outras iniciativas e alternativas para sair da crise. Ainda asi, os grandes medios insisten en informarnos totalitariamente do "Diario Oficial do Goberno fronte a crise".
O resultado desta orde informativa e a construccion dun consenso periodistico dependente dunha actualidade fixada polas accions protagonizadas polos politicos (co dueto PSOE-PP como actores principais), show mediatico que satura e, a sua vez, limita e manipula a opinion pubrica. As consecuencias destas practicas periodisticas son gravisimas e fai craramente visibre a crise dos grandes medios informativos e do sistema comunicativo dominante. En vez de cuestionar a xestion do Goberno e de axudar a comprension de como e por que se produxo a crise, sinalando responsabres e posibres cambios e alternativas o sistema, os medios representan unha normalidade anodina, coma se non pasase nada excepcionalmente grave, no que e a ultima gran manipulacion informativa dunha industria periodistica que tende a reproducir e conservar este sistema en crise.
A crise informativa dos grandes medios podese demostrar de diferentes maneiras, por exemplo, preguntando os responsabres destes medios por que marxinaron os que, con indicios fiables, fai tempo que pronosticaban a chegada da crise. ?Como seguer tolerando unha industria informativa que non nos alerta nin nos informa de como, na realidade, estan indo as cousas??Por que non hai nin un atisbo de autocritica colectiva por "non haber informado" de que, certamente, estaba todo fatal? ?Por que si silenciaron as denuncias persistentes que alertaban das corrupcions politicas e dos excesos especulativos que estaban hinchando a burbuxa inmobiliaria hasta limites insoportables?l, craro, finalmente, estoupou a burbuxa, e con ela, boa parte do que lles quedaba de credibilidade os grandes medios. Debese ter en conta que os dereitos a comunicar e recibir "informacion veraz" e de "acceso os medios pubricos" son presupostos fundamentais para un suposto estado da democracia, que nestas condicions non nos podemos crer. Queda moi craro que estes dereitos son, sistematicamente, violados e adulterados para o dominio do mercado polos grandes grupos empresariais e polas decisions dos gobernantes.
Outro sintoma da crise dos medios hexemonicos e a simplificacion que se fixo da crise, normalmente reducida so a "crise financieira". Non obstante, tendo en conta todo-los problemas e as inxustizas que xenera o sistema capitalista nos diferentes ambitos da vida, poderia ser mais adecuado falar, direitamente, da crise total do sistema. Pero o Goberno, no lugar de impulsar cambios e alternativas reais a esta situazon de crise, estase a server dos cartos pubricos de todos e todas para axudar os bancos e tomar as "medidas paliativas" necesarias para que todo continue igual (de mal) ca sempre... E que urxe informar de que todo o sistema esta endeudado, en mans de banqueiros, e o Goberno e os grandes inversores capitalistas necesitan dos xogos especulativos bancarios para "reactivar a economia". Por suposto, os grandes medios de comunicacion, tanto pubricos coma privados, tamen dependen dos bancos e estan ligados os engranaxes do sistema, situacion que fai que se reproduza diariamente esta crise informativa insoportabre.
La actual situación de crisis deja bien a la vista la crisis de los medios informativos hegemónicos y hace necesarias otras formas críticas de informar y comunicarnos.
Los grandes medios informativos se han centrado en comunicar masivamente los anuncios oficiales de les medidas del Gobierno de Zapatero frente a la crisis. Sin embargo, estas medidas se han demostrado insuficientes y el malestar social aumenta cada día que pasa, haciendo urgentes otras iniciativas y alternativas para salir de la crisis. Aún así, los grandes medios insisten en informarnos totalitariamente del “Diario Oficial del Gobierno frente a la Crisis”.
El resultado de este orden informativo es la construcción de un consenso periodístico dependiente de una actualidad fijada por las acciones protagonizadas por los políticos (con el dueto PSOE-PP como actores principales), show mediático que satura y, a su vez, limita y manipula la opinión pública. Las consecuencias de estas prácticas periodísticas son gravísimas y hace claramente visible la crisis de los grandes medios informativos y del sistema comunicativo dominante. En vez de cuestionar la gestión del Gobierno y de ayudar a la comprensión de cómo y por qué se ha producido la crisis, señalando responsables y posibles cambios y alternativas al sistema, los medios representan una normalidad anodina, como si no pasara nada excepcionalmente grave, en lo que es la última gran manipulación informativa de una industria periodística que tiende a reproducir y conservar este sistema en crisis.
La crisis informativa de los grandes medios se puede demostrar de diferentes maneras; por ejemplo, preguntando a los responsables de estos medios por qué marginaron a los que, con indicios fiables, hace tiempo que pronosticaban la llegada de la crisis. ¿Cómo seguir tolerando una industria informativa que no nos alerta ni nos informa de cómo, en realidad, están yendo las cosas? ¿Por qué no hay ni un atisbo de autocrítica colectiva por “no haber informado” de que, ciertamente, estaba todo fatal? ¿Por qué sí silenciaron las denuncias persistentes que alertaban de las corrupciones políticas y de los excesos especulativos que estaban hinchando la burbuja inmobiliaria hasta límites insoportables? I, claro, finalmente, estalló la burbuja; y con ella, buena parte de lo que les quedaba de credibilidad a los grandes medios. Se debe tener en cuenta que los derechos a comunicar y recibir “información veraz” y de “acceso a los medios públicos” son presupuestos fundamentales para un supuesto estado de la democracia, que en estas condiciones no nos podemos creer. Queda muy claro que estos derechos son, sistemáticamente, violados y adulterados para el dominio del mercado por los grandes grupos empresariales y por las decisiones de los gobernantes.
Otro síntoma de la crisis de los medios hegemónicos es la simplificación que se ha hecho de la crisis; normalmente, reducida sólo a “crisis financiera”. No obstante, teniendo en cuenta todos los problemas y las injusticias que genera el sistema capitalista en los diferentes ámbitos de la vida, podría ser más adecuado hablar, directamente, de la crisis total del sistema. Pero el Gobierno, en vez de impulsar cambios y alternativas reales a esta situación de crisis, se está sirviendo del dinero público de todos y todas para ayudar a los bancos y tomar las “medidas paliativas” necesarias para que todo continúe igual (de mal) que siempre... Y es que urge informar de que todo el sistema está endeudado, en manos de banqueros, y el Gobierno y los grandes inversores capitalistas necesitan de los juegos especulativos bancarios para “reactivar la economía”. Por supuesto, los grandes medios de comunicación, tanto públicos como privados, también dependen de los bancos y están ligados a los engranajes del sistema, situación que hace que se reproduzca diariamente esta crisis informativa insoportable.

Envia un nou comentari